
[ Sierra Brava ]
Sierra Brava o “el toro”, como es conocido por alguno de nosotros, es la zona cero de los sitios más populares en la actualidad del carpfishing español. En el conviven todo tipo de pescadores, concursos y guías de pesca. Por hacer un símil con el arte de la tauromaquia “quien no ha visto una tarde de toros en el Puerto, no ha visto una corrida de toros”, pues en el carp es algo parecido.

Una masa de agua de 233 hectómetros cúbicos de capacidad y una superficie de 1.650 hectáreas, situada en el municipio extremeño de Zorita. Este magnífico embalse está protegido por mares de encinas y alimentado por las aguas del río Pizarroso. La Sierra Brava de a día de hoy no tiene nada que ver con aquella Sierra Brava de finales de los 90, donde unos pocos pescadores de carpfishing salvaguardaban los tesoros que escondían sus aguas y se atrevían a acudir a sus orillas en busca de las solitarias picadas que ofrecía este mítico embalse. Recuerdo aquellas sesiones de carpfishing a principios de siglo que tras una semana a pie de pantano tan solo lograbas sacarle a “Sierra” dos picadas o aquellas noches “de paz espiritual” en medio de la zona de la Moheda donde tan solo se escuchaban los golpes en la superficie del agua de los saltos de las monstruosas y luchadoras carpas que habitan sus aguas. Todo esto son recuerdos del pasado, a día de hoy Sierra Brava seguramente es el escenario de pesca con más presión de España. Aficionados al carpfishing, a la pesca de la carpa y a spinning pueblan sus orillas todos los fines del año. Este coto de pesca extremeño es el que más permisos expide de toda España, superando otro mítico como Ribarroja.



En el periodo de los últimos tres años tan solo había acudido a mi cita con Sierra Brava para un partido de “futbolfishing” con los Carpdiem guys y para el Campeonato de España de Carpfishing 2010, pero este año tenía muchas ganas de volverme a reencontrar con el pantano que vio una de mis primeras salidas de carpfishing fuera de Madrid.



La fecha elegida fue “la apertura de Sierra”, una fecha mítica para este pantano ya que quizás sea uno de los meses más productivos de “el toro”. Nunca antes había ido al pantano a primeros de Mayo para evitar las aglomeraciones que se dan por el hecho de abrirse a la pesca el pantano después de haber estado cerrado el mes de Abril.
La elección del puesto fue una tarea ardua y difícil, ya que unos días antes de la apertura de Sierra los buenos conocedores del pantano cogen los mejores puestos de este pantano esperando a lanzar las cañas con la apertura de la veda. El nivel del pantano en estas fechas roza casi el 100% factor que disminuida los accesos a ciertas zonas y por ello hay menos puestos de pesca.

Sierra Brava casi al 100% de su capacidad ofrece a las carpas innumerables bahías someras que cumplen con las características primordiales para que hagan la labor de la reproducción. En años anteriores con el nivel mucho más bajo los peces se solían acumular en dos o tres puntos del pantano, pero con este panorama actual los peces están muy repartidos por todo el pantano y es mucho mas fácil acceder a ellos.
Una vez analizado diferentes factores de localización, el puesto elegido fue una entrada a una gran bahía, orientada al Norte, con profundidades de 3-5 metros a lance de caña, temperatura en superficie del agua de 24º, tiempo soleado para todo el fin de semana y con un viento flojo del Norte. Debido al nivel tan alto de Sierra Brava, innumerables enganches se encontraban en el agua, muchos de ellos eran grandes ramas de encinas que dificultaban en gran medida la pesca.

El cebado inicial para logar una máxima atracción y fijación estaba compuesto por un mix de 5 kilos de los siguientes productos: chufas troceadas, maíz dulce blando, particles in Talin de Moore, harina de chufa también
de esta marca, y todo ello regado con horchata para aglutinar la masa y conseguir esa nube tan atrayente que hace la horchata.
La elección de los boiles para el cebadero fue también de la marca CC Moore. La labor de testear estos cebos en España hizo que mi elección fuera la siguientes: Live System, Odissey XXX y el nuevo N-Gage XP todos ellos shelf live de 18mm, una cantidad total de 2 kilos y todos ellos a partes iguales.

Debido a los innumerables enganches que tenia el fondo del puesto, opte por cambiar mis líneas de un 0,31 a un 0,38 de fluorocarbono de Powercarp, para evitar roturas indeseadas por tensión. El conjunto de choque lo completaba con un puente de 80 cm de 40 lb de resistencia para evitar el roce de las pizarras, también de Ultima. Clip de desenganche con plomo pera plano de 90 grs, para evitar dejar lastrado al pez en caso de rotura en las zonas de enganches y montaje corredizo con plomo pera plano camuflado y leadcore Plummet de Gardner en las playas más someras y libres de enganches buscando los peces más recelosos. El bajo de montaje utilizado fue de 25 lbs junto con un anzuelo del nº 4 del tipo “wide gape”, tanto en montajes simples como del tipo blowback rig. Ante un fondo plagado de grandes ramas de encina e innumerables pizarras la utilización de voladores, cautivos etc ... era desaconsejable, así que la líneas las intente pegar lo maximo posible sin correr peligros de enganches ...

Con la ayuda del picador “Krusha” trocee los boiles para hacerlos mix y luego rociarlos con el dip correspondiente. Todo este mix muy atrayente lo utilice para realizar mediante las mallas de PVA “four sessions” las populares “salchichas” que pasaba in-line por el bajo del montaje, teniendo cuidado de no atravesar ningún trozo de boile con la aguja y así evitar tener picadas falsas.

Una vez lanzada las tres cañas, con los tres tipos de boiles con lo que había cebado anteriormente era cuestión de esperar a que se produjera el tan ansiado“ festival de picadas” a las casi dos horas de haber cebado empecé a tener las primeras picadas … las carpas que hace unos años tenían unos 5-6 kilos ahora rondaban los 10 kilos y hacían acopio de este atractivo cebadero. Tras dos o tres capturas de carpas de 6-10 kilos, solía salir alguna de mayor porte. Tengo que decir que la gran mayoría de las carpas estaban desovadas y aun así daban una lucha sin cuartel, poniendo a prueba todo el montaje, nudos y materiales. El chirrido del accionamiento del freno del carrete en Sierra siempre puede depararnos alguna grata sorpresa en forma de peces record.
Tras quitarme un poco el “mono de pesca” consiguiendo varias capturas y viendo que la actividad del cebadero bajaba, volví a recebar esta vez solo con boiles para evitar tanta atracción y quitarme un poco de encima “los platitos” de Sierra.
Por David Flores


















